Cada vez con más frecuencia llega a mi consulta una madre preocupada, no porque su hija de 15 años tenga obesidad, sino porque la descubrió inyectándose semaglutida o tirzepatida. A veces, y esto es lo que más me inquieta, fue la propia madre quien se la dio: “es poquito, para que baje unas libras antes del viaje”. Hablemos claro. La semaglutida está aprobada en Estados Unidos desde 2022 para adolescentes a partir de 12 años, pero solo cuando tienen obesidad, con un índice de masa corporal por
Cada vez con más frecuencia llega a mi consulta una
madre preocupada
, no porque su hija de 15 años tenga
obesidad
, sino porque la descubrió inyectándose
semaglutida
o
tirzepatida
.
A veces, y esto es lo que más me inquieta, fue la propia madre quien se la dio: “es poquito, para
que baje unas libras
antes del viaje”.
Hablemos claro. La
semaglutida
está aprobada en
Estados Unidos
desde 2022 para
adolescentes
a partir de 12 años, pero solo cuando tienen
obesidad
, con un índice de masa corporal por encima del percentil 95, y bajo supervisión médica.
La
tirzepatida
, el llamado agonista dual, fue aprobada este año para niños de 10 años en adelante, pero para diabetes tipo 2. Su uso para bajar de peso en
adolescentes
todavía se está estudiando. Ninguno de estos
medicamentos
está indicado para una joven con peso normal que quiere verse más delgada.
Cuando frenar el hambre afecta el crecimiento
La
adolescencia
no es una etapa cualquiera. Es cuando se construye la mayor parte de la
masa ósea
que tendremos de por vida, cuando se desarrolla el músculo y cuando el cuerpo necesita energía y proteína para crecer.
Un medicamento que
reduce el apetito
de forma tan potente puede llevar a comer muy poco justo en el momento en que más se necesita, con riesgo de perder músculo y de quedarse corto en hierro, calcio y vitamina D.
Pero lo que más me preocupa es otra cosa. La
adolescencia
es también la etapa en que suelen empezar los
trastornos de la conducta alimentaria
. Y la esencia de un trastorno restrictivo es justamente aprender a ignorar el hambre.
Te puede interesar
¿Y si el azúcar no fuera la culpable de tu glucosa alta?
El mensaje sobre el cuerpo que reciben los
adolescentes
Estos
medicamentos
hacen exactamente eso. Una joven con una relación difícil con la comida encuentra en la inyección la herramienta perfecta para no comer sin que nadie lo note. No olvidemos que la
anorexia
puede presentarse en personas con peso normal, y que una adolescente delgada que sigue bajando de peso no siempre levanta sospechas.
Los datos empiezan a confirmarlo. Un estudio publicado este año en
JAMA Psychiatry
encuestó a
436 personas
con
trastornos de la conducta alimentaria
: casi un tercio había usado alguno de estos
medicamentos
y una de cada diez reconoció haberlos usado de forma indebida.
Aquí los
padres
tenemos una responsabilidad enorme. Cuando un adulto le facilita a un adolescente un
medicamento para adelgazar
sin indicación médica, le está enviando un
mensaje
muy claro: tu cuerpo, tal como es, no está bien. Ese
mensaje
pesa más que cualquier efecto secundario.
Estos
medicamentos
han cambiado la vida de muchos pacientes con
obesidad
, incluidos
adolescentes
. El problema no es la molécula, sino usarla sin
evaluación
, sin seguimiento y sin una razón médica. Si a tu hijo o a tu hija le preocupa su peso, la respuesta no es una inyección.
Lo que necesita es una conversación, una
evaluación
con un
profesional
y, sobre todo, un adulto que le ayude a cuidar su cuerpo en vez de cambiarlo a cualquier precio.
Leer más
Dinapenia: cuando el músculo pierde fuerza antes que tamaño
Vía: Diario Libre Revista


