Cómo vestir con estilo durante la perimenopausia
Planeta y Ciencia

Cómo vestir con estilo durante la perimenopausia

18 de octubre de 2026

Durante mucho tiempo, pensé que vestirme bien consistía en elegir prendas que me favorecieran, combinar los colores adecuados y cuidar cada detalle de mi apariencia. Sin embargo, al comenzar a experimentar los cambios propios de la perimenopausia, descubrí algo que hoy considero fundamental: nuestra manera de vestir también debe adaptarse a la manera en que nos sentimos. La perimenopausia no solo puede provocar cambios físicos y emocionales. También puede modificar nuestra relación con el espej

Durante mucho tiempo, pensé que vestirme bien consistía en elegir prendas que me favorecieran, combinar los colores adecuados y cuidar cada detalle de mi apariencia. Sin embargo, al comenzar a experimentar los cambios propios de la perimenopausia , descubrí algo que hoy considero fundamental: nuestra manera de vestir también debe adaptarse a la manera en que nos sentimos. La perimenopausia no solo puede provocar cambios físicos y emocionales. También puede modificar nuestra relación con el espejo, con el clóset y con productos de belleza que antes utilizábamos sin pensarlo dos veces. Lo digo desde mi experiencia. He tenido que hacer ajustes en mi vestuario que jamás imaginé que necesitaría. Durante un tiempo, dejé de usar tacones porque me cansaba mucho. Algunas prendas comenzaron a picarme, otras me provocaban una sensación de sofoco y hubo días en los que lo que antes me resultaba cómodo dejó de serlo. También he descubierto que los cambios no terminan en la ropa. El perfume , las cremas , el maquillaje e incluso las pestañas postizas pueden convertirse en una fuente de incomodidad. Y entonces entendí que no se trataba de perder mi estilo , sino de aprender a cuidar mi imagen de una manera diferente. Si tu cuerpo cambia, tu vestuario también debe evolucionar https://resources.diariolibre.com/images/2026/10/16/shutterstock2730983763-f55be02a.jpg Vestir con estrategia también significa reconocer que nuestra comodidad importa. ( SHUTTERSTOCK ) document.addEventListener('DOMContentLoaded', function () { document.querySelectorAll('.small-slider').forEach(function (slider) { const container = slider.querySelector('.slider-container'); const items = slider.querySelectorAll('.slider-item'); const prevBtn = slider.querySelector('.prev'); const nextBtn = slider.querySelector('.next'); const dotsContainer = slider.querySelector('.slider-dots'); let currentIndex = 0; function setup() { const width = slider.clientWidth; container.style.width = (items.length * width) + 'px'; items.forEach(it => { it.style.width = width + 'px'; it.style.flexShrink = '0'; }); } function goTo(i) { currentIndex = i; const width = slider.clientWidth; container.style.transform = 'translateX(-' + (width * currentIndex) + 'px)'; updateDots(); } function next() { if (currentIndex === items.length - 1) goTo(0); else goTo(currentIndex + 1); } function prev() { if (currentIndex === 0) goTo(items.length - 1); else goTo(currentIndex - 1); } function updateDots() { dotsContainer.querySelectorAll('li').forEach((d, idx) => { d.classList.toggle('active', idx === currentIndex); }); } function initDots() { dotsContainer.innerHTML = ''; items.forEach((_, i) => { const li = document.createElement('li'); const btn = document.createElement('button'); btn.addEventListener('click', () => goTo(i)); li.appendChild(btn); if (i === 0) li.classList.add('active'); dotsContainer.appendChild(li); }); } if (prevBtn) prevBtn.addEventListener('click', prev); if (nextBtn) nextBtn.addEventListener('click', next); initDots(); setup(); window.addEventListener('resize', setup); }); }); La perimenopausia es la etapa de transición hacia la menopausia. Durante este período, las fluctuaciones hormonales pueden acompañarse de sofocos , sudoración nocturna, alteraciones del sueño y cambios en la composición corporal. Algunas mujeres también notan cambios en la sequedad o sensibilidad de la piel y en la forma en que toleran ciertos productos . No todas experimentamos estos síntomas de la misma manera ni con la misma intensidad . Cuando aparecen los sofocos , por ejemplo, una blusa que antes nos encantaba puede convertirse en una fuente de incomodidad. Una chaqueta que completaba perfectamente nuestro conjunto puede sentirse insoportable durante una ola de calor. Y cuando dormimos mal o acumulamos cansancio, unos tacones que antes llevábamos durante horas pueden dejar de ser nuestra primera elección. En mi caso, tuve que escuchar esas señales y dejar de insistir en algunas elecciones que ya no respondían a mis necesidades . Porque vestir con estrategia también significa reconocer que nuestra comodidad importa y que la elegancia no debería convertirse en una obligación de soportar molestias. Cinco estrategias para vestir con inteligencia durante la perimenopausia Elige tejidos que acompañen tu temperatura corporal. Cuando experimentamos sofocos o sudoración, la elección del tejido adquiere una importancia especial. El algodón, el lino y otras telas ligeras y transpirables pueden ayudarnos a sentirnos más cómodas. También existen tejidos técnicos que facilitan la gestión de la humedad, dependiendo de su composición y acabado. Conviene prestar atención a los materiales que retienen demasiado calor o que irritan nuestra piel. Si una tela nos pica, nos raspa o nos hace sentir incómodas, no tenemos que obligarnos a usarla solo porque está de moda . La primera regla es sencilla: una prenda debe funcionar para nuestro cuerpo , no solamente para nuestra apariencia. Aprende a vestirte por capas. Vestir por capas es una estrategia práctica para los días en los que la temperatura corporal parece cambiar sin previo aviso. Una blusa ligera, un pantalón de caída fluida y una chaqueta que podamos retirar fácilmente nos permiten adaptar nuestro vestuario a diferentes ambientes. Esto resulta especialmente útil cuando pasamos de espacios climatizados al calor exterior. No se trata de llevar más ropa, sino de elegir piezas versátiles que podamos quitar o incorporar sin descomponer el conjunto. Un blazer liviano, una camisa abierta o una tercera pieza de tejido fresco pueden mantener una imagen profesional sin sacrificar la comodidad . Revisa las siluetas y los ajustes de tus prendas. Durante esta etapa, algunas mujeres notan cambios en su cintura, abdomen o distribución del volumen corporal. Esto no significa que debamos esconder nuestro cuerpo ni abandonar las prendas que nos gustan. Significa que debemos aprender a evaluar nuevamente el ajuste, las proporciones y la estructura de nuestro vestuario . Los pantalones con una cintura cómoda, las prendas que permiten libertad de movimiento y los vestidos con una silueta que acompaña el cuerpo sin apretarlo pueden convertirse en grandes aliados. No es necesario comprar un clóset completo cada vez que nuestro cuerpo cambia. A veces, basta con revisar las combinaciones, ajustar algunas prendas y descubrir nuevas maneras de utilizar lo que ya tenemos. La clave está en elegir desde el conocimiento de nuestro cuerpo y no desde la frustración frente al espejo. Reconsidera el calzado sin renunciar a la elegancia. Una de las decisiones que tuve que tomar fue dejar de usar tacones durante un tiempo porque me cansaba mucho. Para una mujer que entiende la imagen como una herramienta de comunicación, este cambio puede parecer pequeño, pero también puede representar un desafío: ¿cómo mantener esa presencia profesional sin recurrir al calzado que siempre hemos considerado elegante? Mi respuesta es que debemos ampliar nuestras posibilidades. Un zapato plano bien diseñado, un mocasín estructurado, unas bailarinas elegantes o un calzado de tacón bajo y estable pueden complementar perfectamente un conjunto sofisticado. No existe una altura de tacón que garantice elegancia . La elección debe considerar la comodidad , la estabilidad y las necesidades de cada mujer. Si los pies se sienten fatigados, no tenemos que esperar a que la incomodidad nos obligue a cambiar. Podemos anticiparnos y construir una imagen coherente con nuestro estilo de vida actual. Revisa tu rutina de belleza: el perfume y el maquillaje también cuentan. Cuando hablamos del impacto de la perimenopausia en la imagen , solemos concentrarnos en la ropa y dejamos fuera una parte esencial de nuestra presentación personal: los productos que utilizamos sobre la piel. En mi experiencia, el perfume , las lociones, las cremas hidratantes y algunos productos de maquillaje pueden llegar a sentirse diferentes. Hay días en los que un aroma que antes disfrutaba me resulta demasiado intenso, o en los que un producto que utilizaba habitualmente termina provocándome incomodidad. Algunas mujeres también pueden notar mayor sequedad o sensibilidad en la piel durante esta etapa. Aunque no toda reacción se debe a los cambios hormonales, vale la pena prestar atención a lo que nuestro cuerpo nos comunica. Recuerdo una experiencia muy concreta: el día de una entrevista televisiva, me maquillé con ayuda de una profesional, pero terminé quitándome las pestañas postizas antes de llegar. La sensación de incomodidad era tal que preferí simplificar el maquillaje de mis ojos y difuminarlos de una manera más suave. Tenía una entrevista que atender y una imagen que proyectar, pero también necesitaba sentirme cómoda. En lugar de insistir en el maquillaje que había planeado, adapté el resultado a lo que necesitaba en ese momento. ¿Qué podemos hacer? Revisar los productos que utilizamos, prestar atención a las reacciones, evitar incorporar varios productos nuevos al mismo tiempo y elegir fórmulas que toleremos bien. Si un perfume , una crema o un cosmético provoca irritación, conviene suspender su uso y consultar con un profesional si la reacción persiste o es importante. La lección es sencilla: nuestro maquillaje debe complementar nuestra imagen , no convertirse en una batalla con nuestro propio cuerpo . Y si necesitamos simplificarlo, seguimos teniendo muchas maneras de proyectar una imagen cuidada y profesional. Qué conviene reconsiderar en los días de calor intenso Cuando estamos experimentando sofocos o una sensación persistente de calor , hay elecciones que pueden aumentar la incomodidad. Conviene reconsiderar las prendas excesivamente ajustadas que limitan la ventilación , los tejidos ásperos, las capas pesadas que no podemos retirar fácilmente y los zapatos que nos producen dolor o fatiga. https://resources.diariolibre.com/images/2026/10/16/shutterstock2576805041-6459e447.jpg En días de calor un vestuario ligero, un maquillaje más sencillo y un aroma discreto pueden ser decisiones acertadas. ( SHUTTERSTOCK ) document.addEventListener('DOMContentLoaded', function () { document.querySelectorAll('.small-slider').forEach(function (slider) { const container = slider.querySelector('.slider-container'); const items = slider.querySelectorAll('.slider-item'); const prevBtn = slider.querySelector('.prev'); const nextBtn = slider.querySelector('.next'); const dotsContainer = slider.querySelector('.slider-dots'); let currentIndex = 0; function setup() { const width = slider.clientWidth; container.style.width = (items.length * width) + 'px'; items.forEach(it => { it.style.width = width + 'px'; it.style.flexShrink = '0'; }); } function goTo(i) { currentIndex = i; const width = slider.clientWidth; container.style.transform = 'translateX(-' + (width * currentIndex) + 'px)'; updateDots(); } function next() { if (currentIndex === items.length - 1) goTo(0); else goTo(currentIndex + 1); } function prev() { if (currentIndex === 0) goTo(items.length - 1); else goTo(currentIndex - 1); } function updateDots() { dotsContainer.querySelectorAll('li').forEach((d, idx) => { d.classList.toggle('active', idx === currentIndex); }); } function initDots() { dotsContainer.innerHTML = ''; items.forEach((_, i) => { const li = document.createElement('li'); const btn = document.createElement('button'); btn.addEventListener('click', () => goTo(i)); li.appendChild(btn); if (i === 0) li.classList.add('active'); dotsContainer.appendChild(li); }); } if (prevBtn) prevBtn.addEventListener('click', prev); if (nextBtn) nextBtn.addEventListener('click', next); initDots(); setup(); window.addEventListener('resize', setup); }); }); También podemos revisar los perfumes intensos , las lociones muy aromáticas y los productos cosméticos que no estamos tolerando bien. No se trata de eliminar todos los aromas ni de renunciar al maquillaje , sino de reconocer nuestros propios desencadenantes y adaptar la rutina cuando sea necesario. En estos días, un vestuario ligero , un maquillaje más sencillo y un aroma discreto —o ninguno, si así nos sentimos mejor— pueden ser decisiones acertadas. La estrategia está en adaptar la imagen al momento, sin convertir la comodidad en otra lista de reglas que debamos cumplir. El clóset también necesita una nueva conversación https://resources.diariolibre.com/images/2026/10/16/shutterstock2444307007-7cd2245d.jpg A veces, abrimos el clóset y sentimos que nada nos representa. ( SHUTTERSTOCK ) document.addEventListener('DOMContentLoaded', function () { document.querySelectorAll('.small-slider').forEach(function (slider) { const container = slider.querySelector('.slider-container'); const items = slider.querySelectorAll('.slider-item'); const prevBtn = slider.querySelector('.prev'); const nextBtn = slider.querySelector('.next'); const dotsContainer = slider.querySelector('.slider-dots'); let currentIndex = 0; function setup() { const width = slider.clientWidth; container.style.width = (items.length * width) + 'px'; items.forEach(it => { it.style.width = width + 'px'; it.style.flexShrink = '0'; }); } function goTo(i) { currentIndex = i; const width = slider.clientWidth; container.style.transform = 'translateX(-' + (width * currentIndex) + 'px)'; updateDots(); } function next() { if (currentIndex === items.length - 1) goTo(0); else goTo(currentIndex + 1); } function prev() { if (currentIndex === 0) goTo(items.length - 1); else goTo(currentIndex - 1); } function updateDots() { dotsContainer.querySelectorAll('li').forEach((d, idx) => { d.classList.toggle('active', idx === currentIndex); }); } function initDots() { dotsContainer.innerHTML = ''; items.forEach((_, i) => { const li = document.createElement('li'); const btn = document.createElement('button'); btn.addEventListener('click', () => goTo(i)); li.appendChild(btn); if (i === 0) li.classList.add('active'); dotsContainer.appendChild(li); }); } if (prevBtn) prevBtn.addEventListener('click', prev); if (nextBtn) nextBtn.addEventListener('click', next); initDots(); setup(); window.addEventListener('resize', setup); }); }); La perimenopausia puede llevarnos a cuestionar nuestra apariencia. A veces, abrimos el clóset y sentimos que nada nos representa; otras veces, insistimos en utilizar las mismas prendas porque nos cuesta aceptar que nuestras necesidades han cambiado. Mi recomendación es detenernos antes de pensar que necesitamos reemplazarlo todo. Revisemos qué prendas siguen funcionando, cuáles necesitan ajustes y qué piezas podrían ayudarnos a vestirnos mejor en esta etapa. Identifiquemos los tejidos que toleramos, las siluetas que nos hacen sentir cómodas y los zapatos que nos permiten movernos con seguridad. Hagamos lo mismo con nuestra rutina de belleza : observemos qué productos nos sientan bien y cuáles necesitamos sustituir o dejar de utilizar. También es importante dejar de interpretar cada cambio corporal como un problema estético que debemos corregir. La imagen personal no consiste en mantenernos idénticas a quienes fuimos hace diez o veinte años. Consiste en comunicar quiénes somos hoy, con los recursos que tenemos y desde el conocimiento de nuestro cuerpo . Vestirnos bien también es una forma de escucharnos La perimenopausia me ha recordado que la imagen no puede separarse de nuestra experiencia cotidiana. No basta con que una prenda sea bonita: necesitamos sentirnos cómodas con ella, poder movernos, trabajar, relacionarnos y desarrollar nuestras actividades sin que el vestuario se convierta en una carga. Esto no significa renunciar a la moda ni dejar de utilizar aquello que nos hace sentir atractivas . Significa incorporar una mirada más consciente a nuestras decisiones . Podemos seguir utilizando colores que nos favorecen, accesorios que hablan de nuestra personalidad y prendas que proyectan autoridad . Podemos seguir disfrutando de la elegancia y de las tendencias, pero sin ignorar las señales de nuestro cuerpo . Y hay algo más que quisiera que recordáramos: no tenemos que vivir esta etapa con vergüenza, ni interpretar cada cambio como una señal de que estamos perdiendo nuestra esencia. Porque la perimenopausia puede cambiar mi cuerpo , mis necesidades y mi manera de vestir , pero no tiene por qué cancelar mi estilo . Hoy entiendo que vestir bien no consiste en obligarnos a encajar en una imagen del pasado. Consiste en aprender a vestir el presente con inteligencia , seguridad y autenticidad . No te estás poniendo vieja. Tu cuerpo está atravesando cambios que tienes que aprender a conocer para vestirte con amor . Leer más Claves para disfrutar la menopausia en vez de soportarla Perimenopausia, la transición que muchas mujeres no ven venir Datos que toda mujer debe conocer sobre la menopausia

Vía: Diario Libre Revista

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