Hace 560 millones de años, en el período Ediacárico, cuando aparecieron por primera vez en la Tierra formas de vida complejas, una pequeña criatura fue arrastrada por una antigua avalancha submarina y quedó sepultada en el lecho marino por unos sedimentos que permitieron un extraordinario estado de conservación. Este fósil, de uno de los animales más antiguos que se conocen, fue descubierto en un campo de ovejas en el Ártico noruego, el primer yacimiento importante de este tipo en Europa en déca
Hace
560 millones de años
, en el
período Ediacárico
, cuando aparecieron por primera vez en la Tierra
formas de vida complejas
, una pequeña criatura fue arrastrada por una antigua avalancha submarina y quedó sepultada en el lecho marino por unos sedimentos que permitieron un extraordinario estado de conservación.
Este
fósil
, de uno de los animales más antiguos que se conocen, fue descubierto en un
campo de ovejas
en el
Ártico noruego
, el primer yacimiento importante de este tipo en Europa en décadas.
La pieza, una
Charnia
más parecida a un helecho que a un animal actual, ha sido analizada por un equipo de científicos liderado por la
Universidad de Cambridge
, en Reino Unido y los detalles del estudio se han publicado en la
revista Palaeontology
.
RELACIONADAS
Ciencia
Descubren el primer huevo de un antepasado de los mamíferos, de hace 250 millones de años
Ciencia
Nakali, la mandíbula de diez millones de años que mira al origen del ser humano
Ciencia
Hallan en Costa Rica fósiles de perezoso y mastodonte de unos 40,000 años de antigüedad
Charnia
no tenía boca, órganos ni ningún medio visible de movimiento, y era esencialmente una "
bolsa llena de sustancia viscosa
", como una
medusa sésil
; sin embargo, se cree que es uno de los primeros animales que existieron.
Muchos
fósiles
de este periodo de la historia de la Tierra se encuentran como impresiones planas, el nuevo fósil —el
primer hallazgo confirmado
de Charnia en
Escandinavia
— se conserva con todo detalle en tres dimensiones, algo increíblemente raro en organismos de cuerpo blando, especialmente de esta época.
Un fósil con crestas
Gracias a su
excelente estado de conservación
, se descubrió que el fósil contenía sutiles
crestas
, o "
quillas
", en cada una de sus ramas, algo que no se había detectado en otros fósiles más planos.
"Cuando ves la misma especie conservada de una manera diferente, empiezas a notar propiedades que no habías visto antes", explica el autor principal,
Yorick Veenma
, del
Departamento de Ciencias de la Tierra
de
Cambridge
.
Si bien se han encontrado fósiles del
Ediacárico
en diferentes lugares del mundo, el descubrimiento de un nuevo yacimiento en
Finnmark
,
Noruega
, sugiere que los primeros animales podrían haber estado mucho más extendidos de lo que se creía, y que otras áreas inexploradas podrían deparar sorpresas similares.
La
zona de Noruega
donde se hallaron los fósiles se encuentra cerca de un
afloramiento
donde ya se habían observado indicios de
vida ediacárica
, como extrañas estructuras de anclaje creadas por organismos al adherirse al antiguo lecho marino.
Sin embargo, nunca se habían encontrado fósiles de estos organismos, hasta que un
hallazgo fortuito
en un
campo de ovejas
reveló un rico yacimiento de fósiles. Algunas rocas se habían desprendido de un acantilado, se habían partido y habían dejado al descubierto el fósil de
Charnia
.
"Como
registro fósil
, el Ediacárico tiene varios factores en su contra, principalmente que la mayoría de los
organismos tenían cuerpos blandos
y los esqueletos aún no habían evolucionado, por lo que son más difíciles de conservar", apunta el coautor,
Neil Davies
, de Cambridge.
Además, este periodo tampoco cuenta con un registro geológico extenso porque para encontrar fósiles deben estar incrustados en
rocas sedimentarias
, "por lo que si las rocas son menos comunes, resulta más difícil hallarlos.
La mayoría de los
fósiles del Ediacárico
provienen de solo unos pocos yacimientos, lo que hace que sea emocionante encontrarlos en un lugar nuevo", comenta
Veenma
.
Junto al fósil de
Charnia
, el equipo identificó otras partes del
ecosistema fósil
y esperan seguir descubriendo más. "Podría haber toda una comunidad aún por descubrir de estos organismos primitivos conservados allí", avanza
Davies
.
"Extrañas
formaciones con forma de paraguas
, cosas que no coinciden con lo que se conoce de otros lugares. Hay una gran
variedad de especies
desconocidas
hasta ahora", detalla.
Vía: Diario Libre Planeta




