Marcada por las historias que les explicaba a ella y sus hermanas la niñera que las cuidaba en la casa familiar, la barcelonesa Cristina Fernández Cubas, Premio Cervantes 2026, es hoy la gran cuentista española, una renovadora del género, una autora capaz de llevar al lector a la inquietud y el desasosiego con lo que no se ve, pero está. En septiembre del año pasado, en una entrevista con EFE a raíz de su nuevo libro de relatos Lo que no se ve, diez años después de La habitación de Nona, no esco
Marcada por las historias que les explicaba a ella y sus hermanas la niñera que las cuidaba en la casa familiar, la barcelonesa
Cristina Fernández Cubas
,
Premio Cervantes 2026
, es hoy la
gran cuentista española
, una renovadora del género, una autora capaz de llevar al lector a la inquietud y el desasosiego con
lo que no se ve
, pero está.
En septiembre del año pasado, en una entrevista con EFE a raíz de su
nuevo libro de relatos
Lo que no se ve
, diez años después de
La habitación de Nona
, no escondió que con el cuento se siente muy cómoda y que le sigue "fascinando", porque lo encuentra "muy misterioso".
La escritora piensa que con el relato se puede errar en el saque, porque es "
muy tiránico
" e incluso puede decidir él por si solo cómo acaba, de manera que en ocasiones, ha confesado, es ella misma quien se pega un susto por el camino que toman sus textos, algunos con finales, incluso, crueles.
Sin embargo, aunque ha firmado novelas, teatro o un particular libro de memorias,
Cosas que ya no existen
, sigue volviendo al
cuento
, con el
lector como cómplice
, ahondando en la cotidianidad hasta que, de repente, ocurre algo perturbador que lo transforma todo, dejando la desazón en el aire.
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La escritora Cristina Fernández Cubas es galardonada con el Premio Cervantes 2026
Obsesionada con la palabra
Fernández Cubas, que también ha firmado como
Fernanda Kubbs
, es una autora obsesionada por la palabra desde el primer cuento que escribió y terminó,
La ventana del jardín
, incluido en su primer libro de relatos,
Mi hermana Elba
, de 1980, donde hay una familia aislada y que fracasa en la comunicación a través del lenguaje.
Periodista
en su juventud, residiendo en diferentes países como
Perú
,
Argentina
o
Egipto
, vivió experiencias de todo tipo, que también contribuyeron a forjar su carácter.
El
séptimo arte
es otra de sus aficiones y la prueba es que muchos de sus
relatos
tienen aires
cinematográficos
.
La escritora, que nunca se marca pautas temporales a la hora de sentarse ante la
hoja en blanco
, tampoco amaga que para armar sus artefactos literarios tanto puede recurrir a un
sueño
que ha tenido en italiano,
como
ficcionar un hecho que le ocurrió hace décadas, como poner un énfasis especial en el hecho de que los
espacios configuran
las relaciones humanas.
Un universo literario único
Lo insólito, lo imaginario, lo fantástico, la ambigüedad entre realidad y ficción o el subconsciente forman parte de su universo, de un imaginario en el que la psicología de los personajes tiene mucho peso, igual como lo tienen los secretos familiares.
Lectora de Edgar Allan Poe desde que de muy joven su hermano mayor les contara a ella y sus hermanas La caída de la Casa Usher, con alguna que otra invención con respecto a la historia original, Cristina Fernández Cubas cree en la vigencia del cuento fantástico y sus posibilidades en un mundo en el que nada es como parece.
Vía: Diario Libre Revista



